Ocultar la suciedad en vez de limpiar puede provocar algunas alergias

Ocultar la suciedad en vez de limpiar puede provocar algunas alergias

Por mucho que pienses que tu hogar está limpio, a buen seguro estás olvidando limpiar algunos rincones u objetos que suelen estar escondidos, o al menos no los estás limpiando de la forma correcta, lo cual puede ser el germen de algunas alergias.

 

Para vivir en un entorno saludable y libre de polvo, ácaros y gérmenes, y por lo tanto libre de algunas incómodas alergias será recomendable tener en cuenta algunos aspectos en forma de consejos sencillos de implementar, aunque en ocasiones pasen desapercibidos. Estos son algonos de ellos:

  • Limpia aunque no parezca que está sucio

Seguro que limpias el polvo de las superficies pero en ocasiones no lo haces en los laterales de los muebles, o en la parte de atrás de los mismos. Será necesario hacerlo mínimo una vez a la semana. Yvigila también con las puertas: ellas también acumulan mucho polvo y miles de bacterias en las manecillas. Puedes limpiarlas con alcohol para que queden como nuevas.

  • Limpia siempre de arriba a bajo

La suciedad cae hacia abajo, por eso cuando vayas a limpiar, procura empezar por las zonas altas e ir bajando de forma ordenada, y lo último de todo en ser limpiado debe ser el suelo. Si lo haces al revés no sirve de nada, porque lo único que conseguirás es levantar polvo que al cabo de un rato volverá a estar en el suelo, es decir, lo que haces no es limpiar, sino ocultar la suciedad.

  • Deja fuera los zapatos

Entrar con los zapatos en casa es la manera más fácil de dar también acceso a bacterias, suciedad y malos olores. Por este motivo es axconsejable poner en el recibidor un cesto o un pequeño mueble que haga la función de zapatero y allí cambiar el calzado de la calle por unas zapatillas de estar por casa o por unos calcetines antideslizantes.

  • Procura respirar aire puro dentro de tu hogar

Los alérgenos como el polen, el polvo, la caspa de mascotas o las esporas de moho resultan imperceptibles y se arremolinan en casa causando alergias y problemas de salud sin ser vistas. Además, las sustancias químicas que emiten productos de limpieza también revolotean en el ambiente, y algunos estudios confirman que a menudo los niveles de contaminación del aire doméstico son dos veces más elevados que los de fuera. Ante este problema, será conveniente tomar y ventilar el hogar al menos 10 minutos diarios, además de situar plantas para aumentar los iones negativos o recurrir a un purificador de aire si fuera necesario.

  • Esfuérzate en quitar el polvo de los rincones difíciles

Barrer no es la mejor opción para limpiar el suelo, ya que si hay arenilla, se puede rayar, además de levantar el polvo, lo cual es fatal si se padece alguna alergia. Lo mejor para el suelo es usar el aspirador, después pasar la mopa y, por último, fregar. Para los muebles, lo mejor es usar paños de microfibra que no rayan ni adhieren la suciedad a su tejido; y las toallitas de cera de abeja darán un acabado impecable. El polvo se acumula en lámparas, cortinas, radiadores, interruptores, zócalos, molduras, y hasta en las tapicerías..., así que siempre será bueno aspirarlas a menudo.

  • Todo lo que tocas acaba ensuciándose

El móvil, la tablet, los auriculares... todo lo que tocas con las manos se convierte en un caldo de cultivo para los gérmenes, de manera que siempre será recomendable desinfectar el mando de la tele, el teclado del ordenador., y hasta las llaves de casa... Puedes hacerlo con una mezcla de 3 partes de agua y 1 de alcohol.

  • Acuérdate de limpiar los dispositivos que limpian

Limpiar la lavadora, el lavavajillas, la secadora... es decir, lodos los aparatos que limpian también hay que limpiarlos a fondo, ya que si no, en vez de limpiar, acabarán ensuciando. Por ejemplo, de vez en cuando se debe hacer un lavado del tambor vacío de la lavadora con vinagre y limón, y también en el lavavajillas. Recuerda también cepillar la escoba de vez en cuando e ir vaciando el aspirador. Además, no olvides la fregona con agua jabonosa y dejarla secar al sol.

  • No olvides limpiar de vez en cuando las paredes

Si las paredes hablaran en ocasiones pedirían a gritos una buena limpieza. Para comprobarlo es útil pasar un algodón con unas gotas de alcohol por la pared embaldosada de la cocina o el baño, y observar la marca que queda. Para limpiar las paredes de forma efectiva, es recomendable retirar el polvo y después usar un limpiador específico para esa superficie, siempre diluido en agua y dejando actuar unos minutos antes de secar.

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