Cuando se sufre el hongo cándida parapsilosis...

Cuando se sufre el hongo cándida parapsilosis...

La detección del hongo denominado cándida parapsilosis no es una situación nueva; de hecho, las infecciones en la sangre derivadas de su aparición son las cuartas más comunes, tratándose de una afección especialmente delicada en personas inmunodeprimidas, ya que puede derivar en situaciones de gravedad.

 

Este hongo pueden afectar especialmente a quienes toman regularmente esteroides o suelen abusar de los antibióticos. Pues bien, un estudio del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), publicado recientemente, ha alertado de su expansión por hospitales españoles en las últimas semanas, especialmente en Madrid, Barcelona y Cantabria.

La cándida parapsilosis es un hongo que suele aparecer en la piel de personas sanas, así como en el tubo digestivo y en las mucosas presentes en los genitales. En el caso de estancia hospitalaria, la vía de infección puede estar asociada al uso de implantes médicos, catéteres y vías de administración parenteral.

Cuando una persona experimenta una bajada de defensas, por ejemplo, tras una ingesta prolongada de antibióticos, el hongo tiene más libertad de reproducción e infección para provocar la llamada candidiasis.

Los recién nacidos y los ancianos también tienen más posibilidades de padecer esta infección, así como los ingresados en un hospital tras una cirugía, más aún en las gastrointestinales, y los diabéticos.

Este hongo suele producir erupciones rojizas y dolorosas, especialmente en ojos, boca, vagina o uñas; e irritación en membranas internas del organismo y en el sistema digestivo, acompañada de dolor abdominal severo.

Para tratarlo hay que eliminar todo tipo de cuerpos extraños y medicamentos en el organismo, empezando los antibióticos y ciertos dispositivos médicos; siguiendo, en el caso de las mujeres, con los anticonceptivos intravaginales.

El medicamento más efectivo para tratarla, siempre bajo supervisión médica estricta, es el fluconazol, que ataca directamente a los hongos causantes de la infección y no tiene apenas efectos secundarios más allá de náuseas puntuales o dolor de cabeza. Se administra en cremas en casos leves, por vía oral o en caso de infección severa, inyectable. El voriconazol también se emplea eficazmente cuando la infección es ocular.

La relevancia del estudio pasa porque analiza la aparición simultánea y en varios hospitales de clones de esta especie con resistencia a fluconazol y voriconazol durante la pandemia de la Covid-19.

La investigación muestra que algunas cepas resistentes se agrupan en genotipos clonales asociados a determinadas regiones geográficas, de forma que se estudiaron 121 clones del hongo, siendo los causantes de esta expansión hospitalaria principalmente tres. El crecimiento analizado data de 2020, pero ya había constancias previas en 2019 de un aumento en la presencia hospitalaria de este hongo.

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