Vinculan las alergias alimentarias con un sistema inmune hiperactivo al nacer

Vinculan las alergias alimentarias con un sistema inmune hiperactivo al nacer

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Uno de cada diez bebés desarrolla una alergia a los alimentos durante su primer año de vida. Una nueva investigación ha descubierto que los niños, cuando nacen con las células inmunes excesivamente activas, son más propensos a desarrollar alergias a la leche, huevos, cacahuetes, trigo y otros alimentos comunes.

Este hallazgo podría conducir a futuros tratamientos para prevenir alergias que producen los alimentos infantiles en los bebés. En esencia, estos recién nacidos tienen sistemas inmunológicos que están “preparados” para la enfermedad alérgica en el momento de nacer.

La investigación se basó en muestras de sangre del cordón umbilical en el Estudio infantil de Barwon, que siguió a las madres durante el embarazo y a sus bebés desde el nacimiento hasta mirar los factores ambientales y genéticos que influyen en la inmunidad y alergia.

La sangre del cordón umbilical mostró una toma instantánea del sistema inmunológico del bebé al momento del nacimiento. En los bebés que desarrollaron alergias a los alimentos, se encontraron células inmunes que fueron más activas, llamadas monocitos.

Los monocitos son células menos especializadas del sistema inmunológico, que podrían ser llamados “soldados de infantería” en la primera línea de defensa contra las infecciones. Como parte del estudio, se muestra que los monocitos hiperactivos cambiaron el “paisaje” a la respuesta inmune de manera más especializada que las células inmunes llamadas células T, que conducen a adoptar características que son responsables de reacciones alérgicas.

En los bebés de este estudio, estos cambios de células inmunitarias fueron asociados al desarrollo de la alergia a los alimentos como la leche y los huevos, y posteriormente estuvieron los cacahuetes, el trigo y otros alimentos.

Las enfermedades relacionadas con inmunidad generalmente también aumentaron, incluyendo otras alergias tales como el eccema y asma, y la diabetes tipo 1, la esclerosis múltiple y la enfermedad inflamatoria intestinal.

El desarrollo inmune anormal durante los primeros años de vida, es probable que sea relevante para cada una de estas condiciones.

El siguiente paso fue identificar la razón por la cual estos recién nacidos tienen las células inmunes hiperactivas al nacer. Mientras se subraya la genética, la alergia puede ser un factor, mientras que la creciente incidencia de la alergia alimentaria señala al medio ambiente como el principal culpable.

No se ha encontrado ninguna relación en la forma de parto (vagina frente a la cesárea electiva o no electiva), pero si se ha observado una correlación con la duración del parto. Sin embargo, la duración del parto no se correlacionó con la alergia alimentaria, enfatizando que otros factores posteriores al nacimiento deben estar en juego.

Los bebés más propensos a tener alergias tardías fueron los nacidos con inmunidad hiperactiva. Un estilo de vida y factores ambientales (dieta, nutrición, vitaminas, exposición a la infección, los antibióticos y así sucesivamente) pueden modificar a las células inmunes en el cuerpo y están bajo observación. Muchos de estos influyen al micro-bioma de la madre, la colección de bacterias y otros micro-organismos que todos llevamos.