Un nuevo sistema detectará alergias a antibióticos a bajo coste y con rapidez

Investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) lideran un proyecto europeo que trabaja en el desarrollo de un nuevo sistema para detectar alergias a antibióticos a bajo coste y alta sensibilidad, con tan solo una pequeña muestra de sangre y en menos de 30 minutos.

El método de diagnóstico actual se basa en pruebas cutáneas, que consisten en aplicar una pequeña cantidad de los fármacos y observar el efecto que causan, un test incómodo para los pacientes, que ofrece una alta probabilidad de falso diagnóstico, implica varias horas y puede alcanzar un coste de 500 euros por fármaco.

Frente a esto, una nueva investigación enmarcada en el proyecto europeo Cobiophad financiado por el programa Horizon 2020, desarrolla este nuevo sistema para diagnosticar la alergia de forma eficiente, rápida, sencilla y barata -costará menos de dos euros-, con tan solo el análisis de una pequeña muestra de sangre.

El investigador del Instituto Interuniversitario de Investigación de Reconocimiento Molecular y Desarrollo Tecnológico (IDM) en la UPV Luis A. Tortajada, ha explicado que han obtenido reactivos capaces de reconocer a nivel molecular inmunoglobulinas E específicas —un biomarcador de las alergias— que podrán integrarse en un dispositivo de biosensado de altas prestaciones.

"La estrategia desarrollada se basa en una prueba in vitro a partir de una pequeña cantidad de sangre que consiste en detectar un biomarcador de las alergias a los medicamentos que son las inmunoglobulinas E específicas", ha apuntado Tortajada, que ha detallado, estos son "unos anticuerpos que se sintetizan en el organismo del paciente para participar en el mecanismo de respuesta alérgica frente al fármaco. Sin embargo, generalmente no se conoce el epítopo ni la región del anticuerpo que reconoce al fármaco responsable de la reacción alérgica".

En el estudio, realizado en colaboración con otros nueve organismos europeos, se está examinando esa interacción para su uso en sistemas diagnósticos. "Los resultados están permitiendo obtener reactivos que son capaces de reconocer a nivel molecular estos biomarcadores, diferenciándolos de otras especies también presentes en la sangre", ha destacado Tortajada.

De este modo, cuando un paciente es alérgico a un determinado antibiótico, la inmunoglobulina E es capturada en el dispositivo desarrollado y se genera una señal óptica que permite su identificación y establecer su concentración.

El proyecto Cobiophad se centra en los antibióticos beta-lactámicos, que son los más dispensados en la Unión Europea y cuya alergia afecta a 2,5 millones de europeos y corresponde con el 47 % de las anafilaxis causadas por fármacos. Un diagnóstico erróneo de esta enfermedad implica un tratamiento con antibióticos más caros y menos eficaz o puede conducir a una hospitalización con un coste de entre 1.700 y 4.500 euros por paciente.

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